El caso de uso específico de Raven Protocol es realizar entrenamiento de IA donde la velocidad es clave. Estamos reduciendo un conjunto de datos de 1 millón de imágenes que toma de 2 a 3 semanas entrenar en AWS a solo 2 a 3 horas en Raven. Las empresas de IA podrán entrenar modelos mejor y más rápido.
Raven Protocol está creando un ecosistema autosostenible y dinámico para:
Clientes que quieran entrenar sus motores de IA; y/o
Colaboradores que deseen compartir sus recursos de cómputo en forma de computadoras, teléfonos inteligentes o incluso un rack de servidores.
Los Raven Tokens (RAVEN) funcionarán como el terreno común para facilitar una transacción segura que tendrá lugar dentro de nuestro ecosistema. Los clientes empresariales que quieran alquilar potencia de cómputo lo harán con RAVEN y los contribuidores de la potencia de cómputo serán recompensados en RAVEN.
Raven está creando una red de nodos de cómputo que utilizan la potencia de cómputo inactiva para fines de entrenamiento de IA donde la velocidad es clave. Un token nativo es la clave para impulsar una red incipiente.
Queremos incentivar y recompensar a personas de todo el mundo para que contribuyan con su potencia de cómputo a nuestra red. Además, recompensaremos a los tenedores de tokens por ejecutar masternodes que serán responsables de orquestar el entrenamiento de diversas redes neuronales profundas.
Nuestro mecanismo de consenso es algo que llamamos Proof-of-Calculation. Proof-of-Calculation será la guía principal para la regulación y distribución de incentivos a los nodos a los nodos de cómputo en la red. Los siguientes son los dos principales decisores para la distribución de incentivos:
Velocidad: Dependiendo de qué tan rápido un nodo pueda realizar cálculos de gradiente (en una red neuronal) y devolverlos al Gradient Collector.
Redundancia: Los 3 cálculos redundantes más rápidos calificarán para recibir el incentivo. Esto asegurará que los gradientes que se devuelven sean genuinos y de la más alta calidad.