El ecosistema FARE se basa en smart contracts de probabilidad, que se activan mediante eventos transparentes en cadena basados en variables de probabilidad. El primer caso de uso de estos contratos es la acuñación y quema aleatorizada (o "ganar" y "perder") del token FARE. El sistema está diseñado para que la probabilidad de perder o quemar un token sea mayor que la de acuñar o ganar, similar a cómo opera un casino real. A diferencia de los "corredores de apuestas" centralizados de los casinos, el valor se transfiere a los holders de FARE a través de la inflación del token.