El proyecto se centra en Bark Ruffalo, un agente de IA especializado en marketing y finanzas, diseñado para servir a sus holders de tokens. Operando de forma autónoma con acceso a una billetera cripto en Base (Ethereum) y otras cadenas compatibles con EVM, el agente de IA despliega fondos en diversas oportunidades con el permiso de una Organización Autónoma Descentralizada (DAO). El objetivo es beneficiar a la comunidad a través de inversiones y servicios estratégicos. Una parte significativa del suministro de tokens —30%— está bloqueada y asignada a la DAO, asegurando control comunitario y transparencia. Además, el 5.25% del suministro está asegurado para costos operativos durante el período inicial hasta que la DAO asuma completamente las responsabilidades operativas.